Diferencias entre una asesoría fiscal, contable y laboral

Los autónomos y las empresas suelen contratar servicios de asesoría fiscal, contable y laboral, a veces en un mismo despacho y a veces por separado. Los nombres son parecidos, pero cada área cubre obligaciones distintas, con su propia normativa, sus plazos y sus organismos de referencia.

Saber qué incluye cada una permite decidir qué conviene externalizar en cada caso, sin dejar obligaciones sin cubrir y sin contratar servicios que el negocio no necesita.

ASESORÍA FISCAL: IMPUESTOS Y RELACIÓN CON LA ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA

La asesoría fiscal se ocupa del cumplimiento de las obligaciones tributarias y de la relación con la Agencia Tributaria. Según la actividad y la forma jurídica, esto incluye el IVA (modelo 303), los pagos fraccionados de IRPF de los autónomos (modelo 130 o 131, según el método de determinación del rendimiento), las retenciones practicadas a trabajadores y profesionales (modelo 111), la declaración anual de IRPF y, en las sociedades, el Impuesto sobre Sociedades (modelo 200).

También incluye revisar qué gastos y deducciones son aplicables, analizar cómo tributará una operación antes de realizarla y atender notificaciones, requerimientos o comprobaciones de la Administración. Los plazos son un punto crítico: presentar una declaración fuera de plazo, aunque no haya requerimiento previo, conlleva recargos (art. 27 de la Ley General Tributaria).

ASESORÍA CONTABLE: REGISTRAR Y ORDENAR LA INFORMACIÓN ECONÓMICA

La asesoría contable registra los ingresos, los gastos y el resto de operaciones del negocio, revisa las facturas y mantiene al día los libros que exija la normativa. Lo que hay que llevar depende de la actividad y del régimen de cada contribuyente:

Las sociedades y los empresarios que deban ajustarse al Código de Comercio llevan contabilidad mercantil y, en el caso de las sociedades, formulan cuentas anuales. Muchos autónomos, en cambio, llevan libros registro de ingresos, gastos y bienes de inversión, por ejemplo en estimación directa simplificada o en el ejercicio de actividades profesionales.

La contabilidad sirve para cumplir con la ley, pero también para saber cómo evoluciona el negocio: qué margen deja cada actividad, qué gastos crecen y cuál es la situación real antes de tomar una decisión. Además, es la base de varias obligaciones fiscales: en el Impuesto sobre Sociedades, la base imponible parte del resultado contable (art. 10.3 de la Ley 27/2014), y las declaraciones de IVA y de IRPF se apoyan en los registros de facturas.

ASESORÍA LABORAL: TRABAJADORES Y SEGURIDAD SOCIAL

La asesoría laboral gestiona las obligaciones de la empresa como empleadora: contratos, nóminas, altas, bajas y variaciones en la Seguridad Social, cotizaciones mensuales, aplicación del convenio colectivo, comunicación de bajas por incapacidad temporal, vacaciones y cálculo de finiquitos.

Esta área no se limita a las empresas con plantilla. Los autónomos también tienen obligaciones con la Seguridad Social: el alta en el RETA, la elección y modificación de la base de cotización y, desde 2023, una cotización basada en los rendimientos netos reales (Real Decreto-ley 13/2022), con regularización posterior cuando se conocen los rendimientos definitivos.

Cómo se conectan las tres áreas

Las tres áreas trabajan con los mismos datos. Una nómina es a la vez un gasto que debe contabilizarse, una cotización a la Seguridad Social y una retención de IRPF que se declara después en el modelo 111 y en el resumen anual (modelo 190). Una factura mal registrada o sin contabilizar altera el IVA del trimestre.

Por eso los errores más habituales se producen cuando la información no está coordinada: facturas que llegan tarde a la contabilidad y descuadran una declaración de IVA, o retenciones de nóminas que no coinciden con las declaradas. Cuando cada área la lleva un profesional distinto, conviene que todos trabajen con la misma información y con fechas de cierre claras.

QUÉ NECESITA CADA TIPO DE NEGOCIO

Autónomo sin empleados

Necesita asesoría fiscal y llevar los libros que correspondan a su régimen. Tiene además obligaciones de cotización en el RETA, que también forman parte de la gestión laboral y de Seguridad Social.

Autónomo con trabajadores

Necesita las tres áreas. A las obligaciones anteriores se suman contratos, nóminas, cotizaciones de los trabajadores y las retenciones de IRPF que debe ingresar.

Sociedad limitada

Necesita las tres áreas, con obligaciones contables y fiscales propias de la sociedad. Las sociedades mercantiles deben llevar contabilidad y presentar el Impuesto sobre Sociedades aunque hayan tenido poca actividad o ninguna.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Puedo tener la asesoría fiscal y la laboral en despachos distintos?

Sí, no hay ningún impedimento. El riesgo es la falta de coordinación: los datos de las nóminas afectan a la contabilidad y a las retenciones que se declaran, por lo que ambos despachos deben compartir información a tiempo.

¿Un autónomo está obligado a llevar contabilidad?

Depende de su actividad y de su régimen de tributación. Todos deben llevar algún tipo de registro.

¿Necesito asesoría laboral si solo tengo un trabajador?

Las obligaciones existen desde el primer trabajador: contrato, alta en la Seguridad Social, nómina mensual y cotización. Puedes gestionarlas por tu cuenta o externalizarlas, pero no dejar de cumplirlas.

ASESORÍA FISCAL, CONTABLE Y LABORAL EN MÁLAGA

En GesToré ofrecemos asesoramiento fiscal, contable y laboral para autónomos y empresas en Málaga. El primer paso es revisar tu situación: forma jurídica, régimen de tributación, número de trabajadores y obligaciones que tienes hoy. A partir de ahí te indicamos qué servicios son necesarios en tu caso.

Si tienes dudas sobre qué necesita tu actividad, contacta con nuestra asesoría en Màlaga y revisamos tu situación.

Este contenido es orientativo y no sustituye el análisis de cada caso concreto.

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